jueves, abril 23, 2009

VEINTICUATRO HORAS EN LA VIDA DE UNA MUJER de Stefan Zweig

Es una novela breve o un relato largo, según se mire. Una vez mas con Zweig nos sumergimos en la introspección psicológica, fundamentalmente de la protagonista, pero también del muchacho y de refilón todos los que aparecen en la novela.
Al poco de iniciarse la novela, una dama inglesa" ya mayor, en medio de una discusión, hace la siguiente aportación:

-"Así, en ese caso, todo juicio moral carecería por completo de sentido, y toda transgresión a las buenas costumbres quedaría justificada. Si, en realidad, us­ted cree que el crimen pasional, como dicen los franceses, no es un crimen, ¿para qué existen los tribunales? No se pre­cisa mucha buena voluntad (y usted la posee hasta un grado asombroso, añadió sonriendo levemente) para descubrir en cada crimen una pasión, y en cada pa­sión la causa para disculparlo."
Estamos como siempre sumergidos en nuestras propias telas de araña. ¿Cuando es lícito el dejarnos caer en la pasión? ¿Acaso en determinadas circunstancias, sea imposible el no caer en determinados lazos que en cualquier otro momento nos parecían por completo imposibles? ¿Cuándo es justificada y justificable la transgresión? ¿Cuánto tardamos en perdonarnos a nosotros mismos y entender esta misma transgresión?

Por otro lado, el análisis que hace de los jugadores y los movimientos de sus manos. Como imperceptiblemente para el común de los mortales, los movimientos de las manos, pueden llegar a mostrar la compleja personalidad de cada uno. Este análisis del mundo de los casinos, las personas que los frecuentas... me ha recordado de refilón "El Jugador" de Dostoievsky. Lo cierto es que aunque pueda resultar pedante, me parece una descripción magnífica y rondando la perfección.

"Raramente se llega a observar la gratitud de los hombres; los agradecidos no saben por lo común cómo exteriorizarlo, se sienten cohibidos, callan avergonzados y, con harta frecuencia, de­sean ocultar sus sentimientos y se mues­tran con una extrema torpeza."
Estoy completamente de acuerdo. Por propia experiencia, la cara de idiota es increíble. Se titubea e incluso se llega a tartamudear, cuando de repente el silencio aparece y no sabes si lo correcto es gritar, desaparecer o que hacer.

“La vejez no significa nada más que dejar de sufrir por el pasado”. Y no lo dice porque se olvide, ni mucho menos, sino que lo dice porque conforme uno se va a haciendo mayor es capaz de relativizar las cosas y poner en sus sitios. Si no se logra entender, si que se logran al menos vislumbrar las distintas razones y motivos que nos llevaron a realizar determinados actos que son capaces de atormentarnos durante mucho tiempo. Por supuesto aquí entra la capacidad de cada uno para el autoconocimiento y comprensión que tengamos hacia nosotros mismos.
Título: Veinticuatro horas en la vida de una mujer
Editorial: Acantilado
102 paginas

7 comentarios:

Wunderk dijo...

Vaya, ¿cuántos años hará que me leí esta novela? Más de veinte seguro... Me gustó bastante. Lo que más recuerdo es la sensación de tristeza que te dejaba.

Es un libro que tengo que releer.

Athena dijo...

¿Ha leído "Carta de una desconocida"?

Robin dijo...

No, sí que he leido novela de ajedrez, y a continuación venía un relato que se llamaba una carta. Pero carta a una desconocida aún no la he leído. La tengo entre mis libros pendientes.

Román dijo...

Stefan Zweig es un escritor interesante. Esta obra la leí hace más de treinta años, cuando profundizaba en los autores que habían gustado profundamente a mis padres. La novela era una de las favoritas de mi madre. Yo también te recomendaría Carta a una desconocida y además dos biografías noveladas, la de María Antonieta y la de Fouché así como un librito muy agradable de leer que es "Momentos Estelares en la Historia de la Humanidad"

Robin dijo...

Pues me apunto tus recomendaciones Román. Un saludo

Wunderk dijo...

Román, qué casualidad, porque yo también la leí porque la tenían mis padres y porque era una de las favoritas de mi madre.
No he leído Carta a una desconocida pero me la apunto yo también.

miyy dijo...

es un libro que tiene mas de 30 años??? orale epenas lo estoy leyendo en el 2010 lo encontre en una biblio de la uni x casualidad y me encanto saludos

Miry